Campeones de papel, exceso de oferta televisiva, escasez de festivales atractivos en nuestras ciudades, títulos devaluados. Parece que en el mundo, el negocio le está ganando por paliza al boxeo y Argentina no es la excepción.
Que no cunda el pánico hinchas de Instituto, Belgrano, San Martín (SJ), Unión. No hay "mano negra", ni "fútbol para todos", ni "todo pasa" que pueda con el trabajo de los técnicos y el talento. Un golcito, un off-side o un penal no hacen Primera.
Hay que tenerse fe para planificar ciertas campañas para popularizar un producto que oscila entre un postre y un medicamento pero no es ninguno de los dos. Algunos creativos podrán reclamar un premio. Otros, deberían ocultar púdicamente su firma.