El ex presidente Eduardo Duhalde regresó ayer al país con la idea de aglutinar al sector disidente del PJ y dar pelea por la conducción del partido, aunque en principio evitará pronunciamientos públicos.
Fuentes cercanas a Duhalde confirmaron que luego de los resultados electorales del domingo último, el ex mandatario buscará reunirse con todos los dirigentes peronistas que no comulgan con el Gobierno.
"Se va a poner al frente de la reorganización del PJ, pero es difícil que haga declaraciones en los próximos días, porque las prioridades del país pasan por la situación sanitaria y la crisis económica. En ese marco, no estaría bien que salga a hablar del PJ", confió uno de los dirigentes con llegada a Duhalde.
El ex mandatario llegó al Aeropuerto Internacional de Ezeiza luego de haber pasado varios días en Portugal y España, adonde se encontraba en momentos en que se desarrollaban las elecciones.
Las actividades de Duhalde comenzarán de inmediato con los dirigentes más cercanos, quienes integran el Movimiento Productivo Argentino (MPA), como su titular, Carlos Brown.
El ex mandatario viajó a Europa poco antes de las elecciones legislativas, en momentos en que crecían los trascendidos sobre la presunta molestia de los operadores duhaldistas con Francisco de Narváez por la "desperonización" de su campaña electoral.
Sin embargo, luego de que la lista de Unión-PRO, encabezada por De Narváez y Felipe Solá, se impusiera sobre Néstor Kirchner en los comicios bonaerenses, Duhalde podría incluir en su agenda una reunión con el diputado electo.
"El partido necesita un proceso de reorganización. Son más los que están afuera que los que están adentro. El peronismo no es el kirchnerismo, es otra cosa, así que seguramente se va a reunir con todos los que están afuera", subrayaron las fuentes consultadas.
Remarcaron que Duhalde tiene respeto por Daniel Scioli, actual titular partidario tras la renuncia de Néstor Kirchner al cargo, pero machacaron sobre la idea de que el gobernador bonaerense "es tan perdedor" de las elecciones como el patagónico.
Con ese esquema, y consciente de que no cuenta con el mismo poder de fuego que en otras épocas, el también ex gobernador bonaerense intentará primero hacer pie en Buenos Aires y luego tratará de articular hacia fuera de su territorio natural.