Cómo ya es costumbre, la ciudad australiana de Sydney recibió el Año Nuevo con su famoso espectáculo pirotécnico, que retransmitieron en directo canales de televisión de medio mundo para una audiencia superior a los 1.000 millones de televidentes, según dijo la jefa del gobierno del estado de Nueva Gales del Sur, Kristina Keneally, a la cadena de televisión ABC.
Los fuegos artificiales de Sidney iluminaron los edificios emblemáticos, como la Casa de la Opera y el Puente Metálicos. También las autoridades de Singapur y Hong Kong realizaron festejos con espectáculos pirotécnicos.
En París, más de 8.000 policías y soldados fueron desplazados para brindar mayor seguridad en la ciudad. La torre Eiffel está decorada para comenzar las celebraciones por su 120º aniversario con cientos de luces de colores que ahorrarán más energía que otro tipo de iluminación utilizado antes.
En Londres, a pesar de los pronósticos de temperaturas bajo cero, miles de personas se reunieron a la orilla del Río Támesis para ver juegos pirotécnicos a la medianoche.
En Berlín, la fiesta de fin de año más grande de Alemania empezó oficialmente a las seis de la tarde bajo la oscuridad del cielo y la inusual cantidad de nieve que desde hace días se acumula en la capital alemana.
La tradición de reunirse en el emblemático monumento cumple 20 años, no por casualidad el mismo lapso que media desde la caída del Muro de Berlín, en 1989.