Perfiles de La Previa
01/02/2020 | 13:43 | A casi tres años de su llegada, es una de las cartas ganadoras del equipo de Gallardo. El fútbol es su vida y nunca es demasiado el tiempo dedicado a la pelota. Escuchá.
Raúl Monti
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El jugador es el goleador de la Superliga
A casi tres años de su llegada, hoy se erige como una de las principales cartas ganadoras del equipo de Gallardo. Un delantero con gran olfato goleador pero además con una obsesión muy marcada por el trabajo. Para Rafael Santos Borré, el fútbol es su vida y nunca es demasiado el tiempo que le dedica a la pelota.
Nació en Barranquilla pero cuando sus papás se separaron se fue a vivir a Valledupar, en el norte de Colombia, con su papá Ismael. Siempre jugó al fútbol y en algún momento pensó en ponerse los guantes gracias a Óscar Córdoba, el gran ídolo de su infancia. Sin embargo, fueron sus goles los que le permitieron soñar con ser profesional.
Cada vez que el calendario escolar lo permitía, volvía a Barranquilla a visitar a su mamá y hermana. En una de esas oportunidades, un vecino lo convenció de presentarse a una prueba de un club que estaba buscando jugadores. Fue así como Rafael se sumó a Neogranadinos.
Todos en la zona habían escuchado hablar de este joven delantero al que le sobraba talento y personalidad.
Entonces, apareció en su vida Agustín Garizabalouno de los más famosos descubridores de futbolistasde Cali. Luego de observarlo detenidamente, supo que había algo especial en Rafael y movió los hilos para llevarlo al Deportivo Cali.
A los 13 años, Rafael se enfrentó a una nueva mudanza en su vida, con la dificultad de que ya no tenía a su familia cerca. En sus primeros tiempos en Cali, vivió en la pensión del club y luego en hogares de familia que se dedicaban a albergar a jóvenes promesas.
En 2013 con apenas 17 años debutó bajo el mando de Leonel Álvarez. En el torneo siguiente, se fue afianzando en el equipo: jugó 13 partidos, festejó 4 goles y participó de la obtención de la Superliga colombiana.
El año 2015 fue uno de los mejores de su vida. En apenas 365 días, se consolidó en el equipo dirigido por el ‘Pecoso’ Castro, formó una dupla letal con Harold Preciado y fue una de las figuras de aquella joven escuadra que se quedó con el Apertura 2015. Sus goles lo catapultaron a la sub 20 con la que disputó el Mundial de la categoría en Nueva Zelanda y luego a la Selección mayor de Colombia.
El broche de oro para aquel 2015 inolvidable, fue su traspaso al Atleti del Cholo Simeone por una cifra millonaria.
Si bien Rafael firmó por seis temporadas con el equipo Colchonero, el primer año fue cedido al Deportivo Cali y el siguiente al Villarreal. En el Submarino Amarillo, jugó 30 partidos entre Liga y Europa League y marcó apenas 4 goles.
A pesar de que su intención era seguir remando en Europa, recibió dos llamados que le cambiaron la perspectiva. Primero, Enzo Francescoli y luego Marcelo Gallardo, le presentaron una larga lista de motivos por los que debía desembarcar en Nuñez.
La confianza de Gallardo fue clave y el colombiano se decidió por River. Su debut en el Millo fue en agosto del 2017 frente al Atlas y su primer grito con la Banda ante Instituto por Copa Argentina.
A poco de su llegada se encontró con un panorama complicado: con la transferencia de Alario y la lesión de Mora, la responsabilidad recayó sobre sus espaldas.
Después de algunos meses de vaivenes, una conversación clave con Gallardo en la pretemporada en Miami, lo devolvió a su eje. El Muñeco le recalcó la necesidad de presionar y ser más punzante con la pelota y el colombiano entendió que debía redoblar la apuesta. Además, el DT lo convenció de que podía jugar de centrodelantero, puesto en el que nunca antes se había desempeñado.
El cambio de actitud dio sus frutos rápidamente. En un amistoso de verano, Santos Borré convirtió el gol que le dio la victoria a River sobre Boca y con ello obtuvo el envión que necesitaba para arrancar el 2018 con todo.
A mediados de año ya se había ganado la titularidad y el objetivo de la Copa Libertadores le quitaba el sueño. En octavos de final, convirtió el gol que selló la contundente victoria frente a Racing y unos días más tarde, le marcó a Independiente para garantizar el pase a la próxima instancia.
Ya en semis, Gremio ganaba de local y las chances de River de meterse en la final se evaporaban. Entonces, apareció el goleador colombiano para igualar el marcador a minutos del cierre y permitirle al Millo estirar la ilusión. Luego el Pity Martínez, terminaría sellando de penal el pasaporte de los muchachos de Gallardo a la final del torneo más importante de América.
En la Bombonera, saltó entre el 11 titular y tuvo más de una chance de llegar al gol pero Rossi le ahogó el grito. A poco del final del partido, recibió una amarilla evitable que le impidió jugar la vuelta.
River se quedó en la Copa en el Bernabeu y Santos Borré con la espina de no haber podido estar dentro del campo.
La temporada 2019 lo encontró más consolidado en el equipo y bien afilado en la definición. Y no fue algo casual. Borré es un convencido del entrenamiento y fuera de los trabajos obligatorios con el plantel tiene un psicólogo y un coach personal. De hecho, trabajó con el ex futbolista de Atlético Nacional Jaime Pabón, el mismo que tiempo atrás había ayudado a Mohamed Salah a mejorar su efectividad goleadora.
Una vez más, el colombiano fue clave en el camino de River a la final de la Libertadores 2019. En octavos pateó el penal definitorio frente a Cruzeiro, en cuartos le convirtió a Cerro Porteño y en las semis a Boca en el Monumental.
El 23 de noviembre salió al Monumental de Limacon la felicidad de jugar la final que antes se le había negado. A los 14 minutos apareció por el centro del área grande para conectar una pelota que había sobrado a Matías Suárez y darle la ventaja a River.
Increíblemente, como si de una pesadilla se tratara, cuando el festejo millonario estaba a punto de desatarse, Gabigol le puso a la final los colores del Flamengo.
Después del trago amargo de la copa perdida, Borré comenzó el año al mismo nivel que lo había terminado y hoy es una de las cartas más fuertes del Millonario en la Superliga. Encabeza la tabla de goleadores y su actualidad ha llamado la atención de más de un club europeo.
Por lo pronto, Rafael permanece con la banda roja cruzando su pecho y el deseo de quedarse con la Superliga, la única estrella que le falta en el firmamento de Gallardo.